Hay elementos en nuestra cara que destacan sobre el resto, este es el caso de la nariz. La cirugía de la nariz se conoce como La Rinoplastia.
Es una cirugía que modifica el aspecto de la nariz. Se puede cambiar la forma, el tamaño de la nariz o de los orificios nasales, o cambiar el ángulo. Evidentemente el objetivo principal de esta cirugía suele ser puramente estético, pero también se aplica en problemas respiratorios relacionados con la desviación del tabique nasal u otras razones.
Es aconsejable que si vamos a someternos a esta operación, antes hablemos con nuestro medico, ya que la comprensión entre tú y tu medico es imprescindible. Plantéale tus dudas, expectativas, miedos etc. De este modo el médico podrá hacerse una idea más concreta de lo que buscas y los resultados serán mejores. Aparte de esto la comunicación es buena para que el propio cirujano nos aconseje sobre la operación y el postoperatorio.
Durante todo el proceso, suele ser útil el uso de fotografías. En la mayoría de clínicas os harán fotos de forma frontal, oblicua y de perfil con el fin de realizar un estudio de la situación en la que te encuentras y planear como va a ser la operación.
En principio cualquier persona es apta para someterse a una operación de este tipo, aunque es recomendable que el paciente tenga más de 16 años que es cuando se completa su desarrollo físico más notable.
En cuanto al perfil psicológico del paciente, se considera muy importante. Es preciso que el paciente sea “realista” y estable, con el fin de que no cree falsas expectativas y de esta forma quedar decepcionado con el resultado. Es posible que un paciente busque la perfección y no la mejoría que es lo que realmente se ha de buscar.
